Mi primera vez en una isla privada

marinduque

Localización de Marinduque

Siempre había pensado que visitar una isla privada y bañarse en paradisíacas playas era algo que solo podía ocurrir en las películas o en la vida de los multimillonarios. Pero gracias a mi estancia en Filipinas tuve la suerte de experimentar esta vivencia y sentirme una privilegiada, al aislarme del mundo durante unas horas en una pequeña isla cercana a Marinduque.

La lluvia no cesaba y las olas mecían con fuerza la barca motorizada que nos llevó desde el puerto de Marinduque hasta una recóndita isla privada. Los 40 minutos de viaje se hicieron interminables pero todos sabíamos que después de la tormenta, vendría la calma en el paraíso. Yes! Exclamó uno del grupo. Compañeros de trabajo y amigos, todos vimos tierra en ese momento. A modo de bienvenida, el sol apareció y, junto a la arena blanca y las aguas cristalinas, olvidamos la incesante lluvia que había calado nuestra ropa.

El día pasó sin darnos cuenta pero lo aprovechamos al máximo; jugamos al voleibol, hicimos snorkel, recorrimos la isla, preparamos una deliciosa barbacoa de pescado que acompañamos, cómo no, de arroz servido en hojas de palmera.

Muchos, exhaustos tras una larga jornada de sol, decidieron descansar en hamacas hasta que llegara la barca que nos llevaría de vuelta a Marinduque. Yo no descansé y, como una exploradora del siglo XIX, aunque llena de repelente, me paré a observar la vegetación y la fauna de la isla. Todo exótico y nuevo para mis ojos que, ansiosos y cuidadosos de no toparme con algún que otro insecto… no podían casi parpadear. La aventura me procuró alguna que otra picadura de mis inseparables mosquitos, nada que no pudiese soportar.

Llegó la hora de volver y un sentimiento de pena apareció de repente. Pena de saber que seguramente no volvería a pisar una isla privada y pena por no saber cuándo se volvería a repetir un día como el que habíamos vivido.

La barca se alejaba y los perros con los que habíamos jugado en la isla parecían despedirse. Oscuras nubes empezaron a juntarse de nuevo y allí, en la lejanía, sentí cómo se quedaba un trocito de mí y cómo yo me llevaba otro recuerdo que guardar en mi memoria viajera, esa que voy llenando con buenos y malos momentos y que mantienen vivas mis ganas de viajar.

Ya he contado en varias entradas del blog que la vida submarina de Filipinas es increíble y, posiblemente, inigualable. Sin duda, una de las cosas que más me gustaron de mi estancia en el país. Meter la cabeza debajo del agua en cualquier playa es un lujo y una experiencia 100% recomendable. Hace poco rescaté unos vídeos de una de las excursiones que hicimos a Anilao.  Creo que con estas imágenes puedo explicar mejor que con palabras lo que intento transmitir…

Corralejo: amor a primera vista

No pude elegir mejor destino en este segundo viaje a las Islas Canarias. Hace unos años descubrí Lanzarote y me encantó su esencia volcánica. A la vuelta de aquel viaje tenía claro que seguir conociendo el resto de ‘las afortunadas’ era una apuesta segura. En Planet Calling! inauguramos el 2017 viajando hasta Fuerteventura. Una isla que llamó mi atención sobre las demás y, en concreto la zona norte, la localidad de Corralejo.

Situada en el municipio de La Oliva, Corralejo atrae a gran parte del turismo de Fuerteventura. Sus extensas Grandes Playas, las dunas interminables del Parque Natural de Corralejo, sus vistas a la Isla de Lobos, el encanto de sus calles o la oferta de ocio y restauración, son razones más que suficientes para potenciales viajeros nacionales y extranjeros que fijan sus ojos en estas islas. Además, hay que recordar el reclamo que suponen las suaves temperaturas que se mantienen durante todo el año en las Canarias.

En febrero, mes de la visita de Planet Calling! a Corralejo, se puede disfrutar de paseos por el pueblo, comer frente al mar, darse algún baño en sus claras aguas, ver surfers cogiendo enormes olas o degustar deliciosos platos típicos canarios. Hay turismo pero no excesivo. ¡El descanso es posible y las vistas son impagables!

Si buscas un lugar cálido en el que desconectar y admirar paisajes naturales únicos, Corralejo es tu sitio.

Fotos: A.López y D.Collado

¿Por qué ir a Fitur?

Fitur, la Feria Internacional del Turismo en Madrid, escaparate de nuevas tendencias y cita imprescindible para profesionales, ha vuelto a medir la temperatura del sector en su edición número 37. Planet Calling! ha estado allí para ‘viajar’ de un país a otro y comprobar de primera mano las nuevas propuestas turísticas. Este año, a diferencia de 2016 en el que realicé un balance post-feria, voy a centrarme en resumir porqué considero positivo (en mi caso) no faltar a la cita con el turismo por excelencia.

– Si te interesa o trabajas en el sector turístico… Fitur es un ‘meeting point’ o punto de encuentro inigualable para hacer contactos, dejarse ver, reunirse o entregar tarjetas de visita. Un marco ideal para sentar las bases de futuras negociaciones al concentrar en diferentes pabellones a profesionales de todo el mundo a los que, de otra forma, sería más complicado acceder. También es una buena oportunidad de volver a ver a amigos y conocidos que solo ves allí.

Eventos y conferencias: existe un variado programa de temas y ponentes que te permiten conocer las novedades turísticas y ofertas de los diferentes destinos. Muchas de ellas, además de interesantes, son motivadoras e inspiradoras y te invitan a viajar solo con escucharlas. También hay quedadas de bloggers/profesionales y eventos nocturnos más allá de los pabellones de Fitur para los que alargan su jornada. 😉

Degustaciones gastronómicas, experiencias sensoriales y color: recorrer Fitur es toda una experiencia en sí. Puede ser agotadora pero merece la pena. La música y el color de los stands te acompañan durante toda la jornada. Es posible degustar productos típicos de diferentes partes del mundo como un postre taiwanés o el mejor café de Colombia, todo un viaje de sabores y de descubrimientos. Las ‘regalos’ para los sentidos como un masaje de manos, un paseo en 3D por recónditos lugares o llevarte tu nombre en caracteres coreanos, son servicios que nunca faltan y amenizan el recorrido.

La organización y acceso: Llegar a Fitur en transporte público es muy fácil y cómodo. También se puede llegar en coche y hay amplios recintos de aparcamiento de pago. La recogida de acreditaciones, a pesar de ir el primer día de la feria por la mañana que puede ser uno de los momentos más caóticos, suele estar bastante bien organizada. Se agradece que la organización mejore cada año en cuanto a la recogida de acreditaciones y venta de entradas para evitar largas esperas. También es de agradecer la deferencia que continúan teniendo con los bloggers de viajes, gracias. Pese a haber tenido más de 245.000 visitantes en esta edición de 2017, la amplitud de los pasillos ha permitido no sentir ni agobio ni estrés innecesarios.

Una cita con el turismo que engancha y que hace que repitas una y otra vez, o al menos en mi caso. ¡Siente el latido del sector y descubre nuevos destinos o propuestas en un mismo espacio, viaja!
FITUR 2017 en cifras
Impacto económico: 240 millones de euros
Visitantes totales: 245.000
Visitantes profesionales: 135.838
Citas de negocio agendadas: 6.800
Empresas participantes: 9.672
Crecimiento internacional: 9%
Empresas expositoras: 755
Países participantes: 165
Impacto en redes sociales:
93.433 seguidores / 64.600 seguidores Twitter / 98.499 tuits
500 millones de alcance en Facebook/ Trending topic la 1ª jornada
Prensa acreditada:
7.418 periodistas de 49 países
594 Bloggers de turismo

Bye bye 2016, hello 2017

Comienza un nuevo año lleno de ilusiones, propósitos de mejora y… viajes. Yo inauguraré la añada asistiendo a la cita anual con el turismo por excelencia, Fitur, el próximo 18 de enero. Estoy deseando ver y conocer de primera mano las novedades y tendencias que nos ofrece el sector turístico y enamorarme de algún destino. Tan solo unos días después haré la primera maleta del 2017 y saldré en busca de temperaturas suaves y playas interminables. No diré el nombre del lugar por el momento… pero suena apetecible, ¿verdad? 😉

El 2016 no ha sido el año más ‘viajero’ de mi vida si lo comparo con años anteriores. Pero estoy contenta con los sitios que he visitado por primera, segunda o tercera vez. Entre todos, destacaría una escapada a Amsterdam con mis inseparables Lucía y Natalia, la paz que encontré en los pueblos holandeses de Edam, Volendam y Marken  y la naturaleza embriagadora que rodea la localidad madrileña de Puebla de la Sierra que tanto disfruté junto a Daniel.

Aquí os dejo un resumen fotográfico de mis viajes en 2016 (Oporto, Londres, Oxford, Linares, Amsterdam, Edam, Volendam, Marken, Puebla de la Sierra, Guardamar del Segura y Zaragoza) que, como siempre, han dejado un recuerdo, una huella en mi memoria.

Mi propósito para 2017: viajar más, alimentar mi espíritu aventurero, disfrutar de las experiencias y agradecer que ese wanderlust (o deseo irrefrenable de viajar) esté y continúe  en mi vida.

¡Felices viajes! 

Mis experiencias (hasta el momento) con Airbnb

El turismo sufre y/o se beneficia de la situación económica de un país y se adapta a las nuevas tendencias y necesidades. No se estanca y siempre se reinventa para llegar al mayor número de potenciales turistas y ofrecerles aquello que buscan en cada momento. Podrá obtener mejores o peores cifras, pero es y seguirá siendo el motor que mueve la economía de centenares de ciudades.

Un ejemplo de la adaptación del turismo y de las empresas turísticas al entorno económico actual es Airbnb. Esta empresa, que nació en agosto de 2008 y cuya sede está en San Francisco, California, se define a sí misma como un mercado comunitario basado en la confianza en el que la gente publica, descubre y reserva alojamientos únicos en todo el mundo, ya sea desde su ordenador, tableta o teléfono móvil.

airbnb

No cabe duda que Airbnb ha acabado con la reserva tradicional de alojamiento: hoteles, campings, hostales, paradores, albergues… etc., y ha abierto las puertas a nuevas opciones y alternativas al ofrecer experiencias para todos los bolsillos en más de 34.000 ciudades y 191 países. Además de alquilar un apartamento o habitación para tus viajes, también puedes hospedar a otras personas en tus propiedades. Una oportunidad de negocio que muchos han convertido en modo de vida.

Yo he probado sus servicios en dos ocasiones y éstas fueron mis experiencias:

Experiencia 1Hong Kong

Decidimos investigar y seguir las recomendaciones de unos amigos para alquilar un apartamento durante nuestra estancia en Hong Kong. Buscar un lugar donde ubicarte en una ciudad que desconoces totalmente, con un idioma tan diferente y sin saber muy bien dónde te estás metiendo… es toda una aventura. Podía salir bien o mal. En nuestro caso salió bien. El dueño, un americano residente en Hong Kong, se dedicaba a alquilar pequeños apartamentos en el centro de la ciudad.

Lo mejor:

– La ubicación (Hennessy Rd. Hong Kong Island) algo que nos permitió movernos por la ciudad de forma cómoda y sin largos desplazamientos.

– Los extras del dueño (tés, refrescos con sabores peculiares que no había probado nunca, vino y agua) y su disposición a ayudarnos en cualquier momento fuera cual fuera la causa.

– El baño estaba totalmente reformado.

–  El precio: unos 70 euros/noche.

Lo peor:

– El edificio y el portal que daban acceso al apartamento. Una entrada oscura y sucia conducía a un ascensor de los 80 que iba parando en varios pisos y que evidenciaba el caos, ruido y olor a comida china del día a día en la ciudad. Recuerdo que esto me transportó por un momento a un escenario de película. La lluvia no cesó en toda la noche y tuvimos concierto nocturno con el ruido del agua sobre las múltiples chapas del edificio.

– El tamaño del apartamento. Las fotos de su perfil daban otra impresión… Es ideal para una persona y dos también podían estar pero resultaba un tanto agobiante.

Experiencia 2Amsterdam

img_9538El pasado verano viajé a la capital holandesa con dos amigas. Los precios de los hoteles y casas céntricas ofertadas en Airbnb eran bastante elevados… y, ya que queríamos cocina para prepararnos nuestra propia comida, decidimos esta segunda opción.

La dueña, una enfermera atenta y fuerte (me dio un abrazo de ‘oso’ al llegar que me dejó en shock) pero un tanto controladora, nos recibió en su casa y nos explicó el funcionamiento de las luces y los electrodomésticos de la cocina. También nos advirtió de lo que podíamos hacer y lo que no. Sí, tipo mami. Había tenido malas experiencias con inquilinos anteriores y quería evitar problemas. La casa por fuera era una pasada. Ella vivía en las plantas primera y segunda y alquilaba el sótano. Tenía un jardín trasero precioso lleno de plantas y flores. ¡Ah! Y su gato venía a visitarnos de vez en cuando.

Lo mejor:

– La ubicación. La verdad es que íbamos andando a casi todas partes. Estaba además frente a un canal y era muy bonito pasear de noche.

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– Los extras de la dueña. Nos dejó fruta, mantequilla y mermelada casera, huevos, pan, embutido, leche… vamos, el desayuno del día siguiente. Había de todo lo que pudieses necesitar durante la estancia. Incluso libros y juegos de mesa.

Lo peor:

– El control de la dueña. Aprovechaba cualquier ocasión en la que nos viera por allí para preguntarnos qué tal y ya de paso asegurarse de que estábamos cumpliendo sus normas. El día que llegamos estuvo escribiéndonos mensajes continuamente e incluso llamó al aeropuerto para saber si habíamos llegado.

– El precio. Era un poco caro, unos 99 euros/noche, pero la ubicación había que pagarla de alguna forma.

En resumen, he tenido solo dos experiencias pero con lo que me han contado otras personas tras usar este servicio y con lo que yo he vivido, recomendaría utilizar Airbnb. Creo que es importante leer bien los comentarios que dejan otros usuarios antes de elegir la habitación y/o apartamento. Y, sobretodo, respetar las normas impuestas por sus dueños. Para gustos, colores. Hay muchas opciones y seguro que entre todas ellas, alguna os encajará.

¿Me cuentas tus experiencias con Airbnb?

Bloggers de viaje y mi participación en el programa de radio ‘Próximo Destino’

img_1389Aquí os dejo un audio con mi participación en el programa de radio ‘Próximo Destino’ de Ángela Fernández. Siempre es un placer hablar de viajes con esta globetrotter (podemos pasarnos horas y horas sin parar). En esta ocasión abordamos el ‘mundo blog’ y,  en concreto, nos centramos en los blogs de viajes; ventajas de consultarlos, nuevas tendencias, blogs recomendados… etc. En la segunda parte del programa, la propuesta viajera, charlamos sobre Filipinas como destino turístico.

El mar y yo

Hoy me apetecía mostrar en el blog un pequeño homenaje al mar que hemos grabado recientemente. Desvelar algunos de los motivos por los que los que el mar es y será una de mis pasiones en la vida. Podría escribir muchas cosas… pero creo que lo mejor es que le deis al play y que me conozcáis un poquito más.

Os recuerdo una entrada del otoño pasado en la que también escribí sobre el mar y sobre un término que me gusta mucho, el Vitaminsea.

Grabación y edición: D.Collado / Guion e interpretación: Azucena López